jueves, 1 de febrero de 2018

Pascua del enfermo en Pozal de Gallinas

El próximo 11 de febrero, la Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y con ese motivo se suele celebrar en las parroquias la llamada ¨Pascua del Enfermo¨. En nuestra comunidad de Pozal de Gallinas, hemos querido adelantarnos a esta festividad y hemos celebrado en la tarde de hoy el Sacramento de la Unción de los enfermos de forma comunitaria. 
Muchas de las personas mayores de nuestra comunidad, han querido acoger este momento de gracia con ilusión esperando de parte de Dios, que sea para ellos fortaleza y consuelo en su enfermedad o ancianidad. 


Junto con ellos, han participado sus acompañantes y familiares que conviven y acompañan este momento de su vida. A ellos, el resto de la comunidad les ha acogido y juntos hemos vivido y orado en este momento tan importante para nuestros mayores. 
Acompañamiento y Luz, han sido las notas que hemos querido resaltar en la celebración. 
Junto al Oleo de los enfermos bendecido en la mañana del Jueves Santo en la Catedral de Valladolid, estaba encendida una candela, signo de nuestra pascua personal y reflejo de la Pascua del Señor que viene a iluminar toda nuestra vida desde su comienzo, hasta su fin último. 
También los enfermos y los mayores son para nosotros una luz y una llamada en nuestra propia vida, su reclamo y testimonio, nos hacen conscientes de que nuestra vida creyente está llamada a servir y acoger a quienes se encuentran en momentos de dificultar o de fragilidad.  

La seña de identidad más característica de Jesucristo a lo largo de su caminar, es precisamente la de sanar a los enfermos, por eso, a través de esta celebración, hemos hecho reconocimiento de Cristo como Señor de quien esperamos la Sanción y la Salvación. 
Es precisamente en él, en quien ponemos nuestra confianza y nuestra esperanza. 
Durante la acción de gracias, una persona de nuestra comunidad (Consuelo), ha leído una carta de agradecimiento que a todos nosotros nos ha emocionado. Hace unos meses fue diagnosticada y operada de un tumor, por ese motivo, en una tarde similar a esta quiso recibir con las personas que participan habitualmente de la Eucaristía la unción de los enfermos. Hoy ya restablecida y finalizado el tratamiento al que se tuvo que someter, no ha podido sino tener palabras de agradecimiento hacia la comunidad, hacia su familia y hacia Dios a que ha descubierto de una forma nueva a lo largo de este tiempo.  En esta tarde, ha podido: DAR GRACIAS A DIOS POR LA ENFERDAD, la cual la ha ayudado a acercarse más si cabe a los suyos y descubrir entre sus paisanos a verdaderos amigos. ¨Doy fe de la existencia de Dios¨ ha acabado diciendo. Ha sido un momento muy emotivo para todos aquellos que la queremos y que compartimos con ella los momentos de tribulación. ¡DESDE AQUÍ NUESTRO AGRADECIMIENTO A TÍ CONSUELO POR EL DON DE TU VIDA!.
ACOGER, ACOMPAÑAR, SERVIR Y CUSTODIAR la vida de nuestros mayores, es una tarea en la que todos desde el lugar que ocupamos  debemos de empeñarnos. 
El propio Evangelio del día que hemos proclamado nos ha señalado cómo el Señor eligiendo a sus colaboradores les envió a ungir a los enfermos con aceite. Todos nosotros, desde la Navidad venimos haciendo hincapié en la necesidad de acoger y acompañar la vida. El mismo Jesucristo con su encarnación y nacimiento ha venido para hacernos partícipes de su Vida Nueva y con ello, acoger la vida propia y la del otro como un DON.  

Gracias a todos vosotros por vuestra asistencia, por acoger este momento con tanta emoción, por ser cercanos a nuestra parroquia, por el ejemplo que nos transmitís, por la herencia de la que nos hacéis partícipes, por la comunidad que nos habéis dejado... y un largo etc. 
Gracias en especial a Dios, por permitirnos celebrar una Pascua como ésta, que él mismo sea para todos nosotros la LUZ Y EL CONSUELO que tanto necesitamos. 


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